NEUMÁTICOS

Seis motivos para cambiar tus neumáticos:

1. Pinchazo Los neumáticos actuales son muy resistentes y aguantan casi todo, pero los pinchazos son inevitables. Un especialista debe revisar el neumático después de un pinchazo para detectar los posibles daños ocultos que podrían hacer que el neumático fuera irreparable.

2. Cuando los neumáticos llegan al límite legal de desgaste Conviene comprobar el desgaste de los neumáticos con regularidad. Pero ¿cómo se hace? Hay una forma muy fácil de saber si los neumáticos están gastados.

3. Signos de envejecimiento Los neumáticos no tienen una duración de envejecimiento predecible. No importa cuándo se hayan fabricado. Hay muchas circunstancias que afectan a la vida del neumático como la temperatura, el mantenimiento, las condiciones de almacenamiento y uso, la carga, la velocidad, la presión así como el estilo de conducción. Todas ellas afectarán en gran medida a la vida útil que se puede esperar de un neumático.

4. Daños Los neumáticos pueden resultar gravemente dañados si chocan contra un objeto sólido en la carretera como un bordillo, bache u objeto puntiagudo. Aconsejamos que el neumático sea revisado por un profesional para detectar cualquier perforación, corte o deformación visibles. El especialista nos dirá si el neumático puede repararse o tiene que ser sustituido por otro. Por tu seguridad, recuerda que los neumáticos dañados o que hayan rodado con presión insuficiente deben ser revisados por un profesional para descartar cualquier daño interno no visible aparentemente.

5. Desgaste anómalo Un desgaste anormalmente irregular, en alguna zona aislada, en el centro o en los bordes, suele indicar un problema mecánico como alineación inadecuada, problema de equilibrado, de suspensión o de transmisión...también puede estar provocado por una presión inadecuada.

Para evitar un desgaste irregular es necesario revisar periódicamente el estado de la dirección, amortiguación, frenos, cambiar los neumáticos de posición, etc. Siempre que se montan neumáticos nuevos o usados, hay que equilibrar los neumáticos y revisar el estado de la dirección y, en su defecto, corregirla. Esto también hará que tus neumáticos duren más y que la conducción sea más suave.

6. Si no son adecuados para el vehículo Para conseguir los mejores resultados debe utilizarse el mismo tipo de neumático en las cuatro ruedas. Los neumáticos de distintos tamaños, construcciones y fases de desgaste pueden afectar al manejo, estabilidad y mecánica del vehículo.